Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta crisis. Mostrar todas las entradas
lunes, 20 de abril de 2009
¿Crisis? Sí, y grande
Queridos y queridas, estamos fastidiados. Y es que quién me manda a mí pasar todo un domingo empapándome del suplemento de Negocios de El País en las fechas que corren. Qué depresión. Por lo visto el crack del 29 es un tontería en comparación con lo que nos espera. Santiago Niño Becerra, catedrático del IQS de la Universidad Ramón Llull y autor del libro "El crash del 2010", afirma en una entrevista que se avecina una crisis "de proporciones gigantescas y totalmente inevitable". Según este erudito de la economía, estamos ante una crisis sistémica, la decimonovena que se ha producido en los últimos dos mil años. Se ve que los sistemas económicos sociales son cíclicos y suelen durar unos 250 años... Así, puesto que el capitalismo surgió a raíz de la Primera Revolución Industrial, en 1820, su fin se preve para el 2070.
En parte es un alivio que este modelo de base egoista y consumista llegue a su fin... Pero, ¿cómo se cambia de dirección? ¿Cómo vamos a salir de aquí dignamente si ahora encima nos quitan a Solbes, que es el que más defendía la austeridad? En otro artículo de dicho suplemento, Paul Krugman, Nobel de Economía de 2008, habla de lo que debería haber sido siempre la banca y no lo fue: aburrida. Y es que desde los 80 los banqueros se lo han estado pasando bomba: que si chaunchullos por aquí, que si sueldos por las nubes por allá.... Se habían convertido en estrellas multimillonarias que además se creían increíblemente listas por jugar "con astucia" con el dinero de todos. Ellos justificaban su estatus y su riqueza personal como merecidas. Pero, ¿merecidas por qué? Los bancos debían estar al servicio de los ciudadanos siempre, sin salarios extra elevados y sin necesidad de crear castillos de arena en el mundo financiero... Pero la autorregulación del neoliberalismo no ha funcionado y dichas "estrellas financieras" han dejado bien claro su afán por tener dejándonos a todos sin nada. Ahora, tal y como plantea Krugman, ves y diles que tienen que volver a la banca aburrida de los banqueros pobres.
Etiquetas:
crisis,
paul krugman,
santiago niño becerra
Suscribirse a:
Entradas (Atom)